
Endulzar el pozo quiere decir hacer envites cortos, con la pretensión o resultado de que no se consiga que ningún jugador renuncie. Mientras más bajo sea el envite y más players haya, menores probabilidades de limpiar.
Existen muy pocos justificativos para esta maniobra. En efecto, la mayoría de los que mx2 se equivocan. No hay razonamiento más horrible que, verbigracia, con 66 mx2 y con intermedios como 88 x3. Primero, porque los pares intermedios valen todos lo mismo cuando meten un set en el flop. Segundo, porque, con ese criterio creciente de acuerdo con la calidad cuando lleguemos a los ases habrá que hacer un gran envite,
¿Para qué, para que no los vea nadie?
En el extremo de la fragilidad está mandar poco cuando se ocupa la posición de cierre. Verbigracia, varios limpers adentro y desde el ciego mx2 con 66 u 88 Si alguno de los limpers, en lugar de ver, revira en serio, habrán transformado a su par en 72.
¿Por qué? Porque a su pareja intermedia le espera el mismo destino que a 72: el mazo
Nueva perspectiva. Cuando manden sera mejor que tengan un excelente argumento para ofrecerle a los demás chances superiores a 2.5.1 para entrar.
Preocuparse mas por ganar que por no perder
Este es un defecto del que no se van a percatar tan fácilmente cuando este presente en los demás. Es más bien una falla de carácter íntimo. Cada peso que se pierde tiene el mismo valor que cada uno que se gana. Para que se lo entienda mejor las decisiones que obtienen como resultado ganar $1 en una mano inciden exactamente igual en el saldo de caja que aquellas que evitan que se pierda $1.




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