En las mesas de efectivo no se defienden, porque el meollo no pasa por ahí. En los torneos tampoco, pero por otros motivos. Salvo circunstancias particulares, como las que tienen que ver con la relación entre ciegos y stack o aleccionar a un jugador a nuestra derecha que se ha empecinado en robárnoslos cada vez que tiene una oportunidad, defender los ciegos de los ataques ajenos es malo: se verá el flop, las más de las veces, sin posición y sin barajas. En las mesas de efectivo, despreocúpense de los ciegos. En los torneos, a partir de la fase en que empiezan a pesar, compensen los que se van, atacando otros. Nueva perspectiva. Consideren a los ciegos como una posición de
expectativa negativa: la del valor de ellos. De modo que si los pierden estarán en una situación de equilibrio. Eso les quitará una carga de responsabilidad cuando los ocupen. Para balancear, existen posiciones que gozan de una expectativa positiva, siendo el pie de la que más se espera.
Ser predecible
Si acostumbran a jugar en Internet no hay mucho de qué preocuparse. Salvo en las ligas mayores, donde los niveles de juego se dan sobre la base de ciegos altos en las mesas de efectivo o de inscripción prohibitiva en los SyJ, nadie va a estar atento a la imagen que transmitan. En el peor de los casos, serán tan pocos que no valdrá la pena sacrificar equidad, variando el juego que consideren mejor, para evitar que los lean. A veces será necesario, pero no es un problema mayor.
El juego en vivo es otra cosa. Hay mucha menos gente en el Poker room del casino más popular que en el sitio de Internet menos visitado.
Además, es mucho más fácil y natural asignar un estilo a una persona que a un avatar.
Nueva perspectiva. A partir de ahora tendrán pistas de por qué hay veces en las que les ven todos los blufs y no queda nadie cuando apuestan por valor, O se levantan de esa mesa y se van, o introducen cambios.




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